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Jean Joachimin: “Yo soy medio artista, medio hombre de negocios.”

Actualizado: 12 de feb de 2019

Hace casi dos años decidió dejar su país de origen, Haití, para emprender un nuevo camino en su vida. Fue así como un 30 de septiembre de 2017, Jean tomó un vuelo desde Perú con dirección a Santiago para escribir un nuevo capítulo en su vida.


Por Catalina Rolle


Jean Joachim había conocido otros países antes de llegar a Chile. Estuvo en Panamá dos veces, en México se quedó un mes y medio. Viajó a Estados Unidos por 8 meses y luego regresó a Haití. Tras la muerte de su padre, decidió tomar sus cosas y emprender un nuevo viaje en busca de mejores oportunidades y éxito.


Las condiciones en Haití no eran las propicias para desarrollarse. Esto, sumado a las injusticias que se viven a diario en los diferentes ámbitos de la sociedad, como la salud y el transporte, no ayudaban a Joachim a tener las ganas suficientes de quedarse ahí para surgir.


Un nuevo comienzo


Cuando Jean Joachim decidió dejar Haití, viajó a Ecuador junto a un amigo. Ahí, ambos estudiaron los diferentes recursos de los países del cono sur. Compararon los crecimientos económicos de Argentina, Perú y Chile, y notaron que la mejor oportunidad para un migrante era la tercera opción.


Llegaron a Chile el 30 de septiembre de 2017 en un vuelo directo desde Perú. Cuando aterrizaron en el país, buscaron un lugar para poder quedarse el tiempo necesario para poder estabilizarse. Finalmente, arrendaron una pieza grande en el barrio Valdivieso, ubicado en la comuna de Recoleta.


La barrera idiomática no fue un problema en su llegada, ya que Joachim había estudiado español desde los 12 años. En lo que sí tuvo dificultad, fue al aprender los llamados chilenismos. “Yo tenía que entender el cachai, el cómo estai, la comia, entonce. Las “s” se mueren aquí. Me costó un poquito y después de cinco meses me adapté.”, cuenta Joachim.



Cuando llegó a Chile, aún no existía tanta migración como se ve hoy en día. Al llegar al país, Jean se encontró con una sociedad solidara y acogedora. Sin embargo, después de un tiempo, los migrantes empezaron a llegar en grandes cantidades y se hicieron notar. Los chilenos comenzaron a quejarse y junto a eso, a mostrar su peor cara frente a quienes venían en busca de oportunidades.


Pese a todas las quejas que existieron, y a los vídeos anti-migración y anti-haitianos en Youtube, Joachim no cree que Chile sea un país discriminador. Piensa que en cualquier lugar hay espacio para todos: “La migración puede ser una bendición para un país. Aportan, pagan impuestos y aportan con su fuerza de trabajo, socioculturalmente también. La diferencia enriquece.”, dice.


Trabajar, escribir y regresar


A jean siempre le ha gustado estudiar. Empezó desde pequeño, cuando leía los libros en español que su tía le traía de República Dominicana, y posteriormente siguió cuando aprendió francés. Después cursó la carrera de Comunicación y por Internet estudió las culturas asiáticas y africanas.


Cuando el comunicador llegó a Chile, no se desempeñó en lo que había estudiado en Haití. En un principio trabajó en fundación Colunga por un tiempo, pero después abandonó la labor para comenzar a trabajar de manera independiente. Fue así como al inicio empezó a repartir comida en la misma fundación, para luego dejarlo con el objetivo de trabajar en realizar traducciones desde su casa, trabajo que continúa haciendo hasta el día de hoy.


Pese a lo anterior, Jean no se alejó de los estudios, y hoy está escribiendo un nuevo capítulo en su vida: actualmente se encuentra a punto de publicar un libro llamado “Sánate sin pastillas”, en el que habla sobre la psicología positiva y el desarrollo personal. Sin embargo, esta no es la primera vez que el comunicador escribe. Para el 2017, Joachim ya había escrito otro texto llamado “La Dictadura de las Mentiras”, relacionado con la migración.


Luego de todo el trabajo y esfuerzo que ha realizado en Chile, hoy su norte está enfocado en juntar dinero para volver al caribe. Ese es su sueño. Gracias a los trabajos de traducción que realiza, hace inversiones todas las semanas con el objetivo de ahorrar y volver a su país. Hoy, Jean quiere regresar para ayudar con un grano de arena en la sociedad haitiana. Conoce las injusticias de su país, y quiere aportar con sus conocimientos para poder contribuir a su desarrollo.


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